PEREIRA DE LA LUZ

 

Esta vivienda construida en el año 1929 debía albergar una pareja joven con una bebé. De ambientes medianos y construida en un padrón muy chico la casa necesitaba modificaciones, especialmente en su planta baja, para ser más funcional.
Nuestro proyecto buscó conectar espacios con el fin de ampliarlos, adaptándose a los nuevos modos de vida. Cocina y comedor conforman un único espacio donde se diseña el mobiliario para almacenamiento y vitrina de objetos singulares. El equipamiento, diseñado en clave moderna, genera un díalogo de opuestos con las terminaciones, molduras y carpintería originales de la casa, que fueron restauradas o reutilizadas como en caso de las baldosas calcáreas del garage que pasaron a ser el pavimento de otro sector. En planta alta se proyectó un patio, para dar ventilación a habitaciones que carecían de ella, albergar el sector lavadero y a la vez servir de nexo con la azotea transitable, el espacio exterior de la casa. Allí se completó el espacio con un parrillero y una mesada para poder albergar reuniones con amigos o simplemente disfrutar del espacio abierto.

Así, compacta y concreta, esta casa sigue actualizándose y reutilizándose,
para seguir cumpliendo su función:
habitar.